lunes, 23 de julio de 2007
Llueven pétalos negros en la ciudad
mojan lo más seco de mi soledad
me duele muy profundo no volver a verte más
se apagó tu voz para mí la mía para tí...
No me gustan las despedidas. La sensación de pérdida. La incertidumbre del mañana sin esa persona que fue y es fundamental. Hoy el cielo está negro, y me hace sentido, porque no habría imaginado otro escenario para la partida de mamá. Abrió por primera vez las alas, sus ataduras simbólicas y emprendió el vuelo, a forjar otro rumbo, en otros territorios. Hoy no tengo claridades. Quizás mañana pueda decir que todo es para mejor, ahora sólo siento el dolor de no verla, de no sentir su presencia, de no poder caminar dos cuadras cuando simplemente quiero volver a ser una niña... Hoy sólo siento profunda pena... no puedo decir más.
posted by Violeta z at 19:02

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con mayor razón deberíamos brindar con vinito con frutas, mi amiga, para exorcizar las penas y liberar los demonios que cada cierto tiempo se alojan en nuestras almas.....
te extrañé en el encuentro anterior!!!!!!
Suerte a tu vieja en su nueva "vida" en España.. y a ti, para estar bien sin su presencia cercana, pero al lado tuyo a través de toda esta tecnologia (mail, msn, skype) en todas tus decisiones o en lo que se cuenten en sus nuevas vidas alejadas, no separadas.
Me toco tener lejos a mi vieja en plena separación y no fue fácil no contar con ella... pero ahí - en esos momentos - entiendes que ese hilo de plata que alguna vez se llamó cordón umbilical es eterno , pues para no preocupar a mi vieja y no hacerla sentir culpabe de estar ausente en ese proceso dificil, me demoré en contarle qué es lo que me pasana, sin embargo, ella llamaba más que nunca por teléfono y estuvo más que nunca a milado... aunque kilometros separaban su cuerpo de mi abrazo
FUERZA !!
Amiga, fuerza!! Tranquila, porque tu mamá estará mejor y más feliz... qué cojones ha tenido ella!
Citaste una sencilla pero intensa canción de Los Tres....inevitable pasar por aquí y dejar algo.
Las despedidas son tristes, más aún cuando inesperadas...y si bien el vacío tarda en llenarse (si es que alguna vez sucede), podemos rearmar las conexiones internas.
Saludos cordiales y mucho ánimo.